Cuenta la historia que la célebre “Juicy Lucy”
nace en un pequeño bar de Minneapolis
a mediados de los 70s, cuando a un comensal
se le ocurre -y sugiere- la simple idea
de experimentar rellenando la clásica
hamburguesa con queso fundido para
diferenciarla de las demás. En ese momento
nace un nuevo clásico Americano
que se expandió rápidamente por los
Estados Unidos con diferentes variaciones
y experimentos.

 

Nuestra versión de la “Juicy Lucy” y todas las
hamburguesas que ofrecemos en nuestros locales
se diferencian de las demás por un simple
hecho: Todas son molidas diariamente y hechas
a base de ganado 100% Black Angus ó Wagyu, sin
preservantes o aditivos de ningun tipo. Una
molienda propia -hasta podria decirse secreta-
que es la base de la suavidad, sabor y textura
tan especial de nuestras hamburguesas
artesanales.

 

!Disfrútenlas!